BELL RECÓ (1940-1950)
es por ubicación y proporciones, por la
belleza de sus jardines y declarado valor
artístico, una de las más señoriales
mansiones de Catalunya.
Se empieza a construir en el año 1940 y
se tardarán alrededor de 12 años para
su construcción. Aproximadamente en el
año 1952 se inaugura la finca.
La familia encarga al conocido pintor y amigo personal, Josep Mª Sert, la obra que decora la cúpula y los lunetos de la primera planta.
Tras varios años habitando la casa, la
familia decide cerrarla y permanece así
más de 20 años. Transcurrido este
periodo, es decisión de los propietarios
utilizarla para albergar actos sociales.
Con dicho fin se construye el comedor
anexo con capacidad para 490
comensales y paralelamente se habilita
una zona de parking.